Escuchando a tu cuerpo: Guía práctica sobre tu ciclo menstrual
- MED Clinic

- 15 jun
- 3 min de lectura

Muchas veces crecemos con dudas sobre si lo que nos pasa es “normal” o si deberíamos preocuparnos.
Mi intención hoy, es darte la tranquilidad de conocer ¿Cómo funciona tu ciclo menstrual? Y la seguridad de saber cuándo pedir una cita médica.
¿Qué es exactamente el ciclo menstrual?
El ciclo menstrual es un proceso natural coordinado por tus hormonas (principalmente estrógenos y progesterona). Comienza el primer día que tú empiezas a sangrar y termina justo antes de la siguiente menstruación.
Durante este tiempo, tu sistema reproductivo atraviesa cambios específicos para preparar al cuerpo para un posible embarazo. Si este no ocurre, el tejido que se formó en el útero para nutrir al bebé se desprende, dando lugar a la menstruación.
Es un ciclo de renovación constante, en el que se crea dentro de tu útero el ambiente perfecto para un posible embarazo
Fases del ciclo

Fase folicular: Empieza el primer día que tú sangras, donde el cuerpo descarta el tejido que creo en espera de un embarazo. El sangrado tiene una duración de 3 a 8 días aproximadamente. Y el tiempo total de esta fase folicular (tiempo con sangrado y sin sangrado) es muy variable en cada mujer.
Fase lútea: El cuerpo se prepara para el siguiente ciclo. Aquí es donde puede aparecer síntomas premenstruales como antojos, inflamación o sensibilidad emocional, por definición suele durar 14 días.
Ovulación: Es el punto determinante entre ambas fases del ciclo, puedes experimentar un poco de dolor durante la ovulación, así como aumento de tu deseo sexual alrededor de esta fase.
¿Qué se considera un ciclo "normal"?
Cada mujer es distinta, pero existen ciertos parámetros médicos que consideramos saludables dentro de la salud menstrual:
Duración del ciclo: Entre 24 a 38 días. Esto significa que te puede venir tu período tan seguido como cada 24 días o tan tardado como cada 38 días.
¿Interesante no? ¿A ti cuánto te dura tu ciclo?
Duración del sangrado: De 3 a 8 días
Cantidad de flujo: Históricamente, se ha definido como sangrar 30 y 80 ml (unas 4 a 6 toallas sanitarias o tampones al día, dependiendo de su absorción). Sin embargo, actualmente esto lo define la mujer, con base a su cantidad de sangrado.
¿Es para ti un sangrado más abundante de lo que esperarías?
Sensaciones físicas: Una molestia leve o sensación de pesadez en el vientre es esperable debido a las contracciones uterinas. Un dolor incapacitante (que interfiera con tu vida diaria) no es normal y amerita consultar con tu ginecólogo.
Entonces resumamos ¿Cuándo NO es normal?
Aquí es donde quiero que seas muy observadora. Tu cuerpo tiene formas de avisar que algo necesita atención, no ignores estas señales:
Dolor incapacitante: Si el dolor te obliga a faltar al trabajo, a la escuela o no cede con analgésicos comunes, no es normal. Podría ser señal de algún padecimiento.
Sangrado excesivo: Si tienes que cambiar tu toalla o tampón cada una o dos horas, o si expulsas coágulos muy grandes, debemos investigar.
Ciclos irregulares o ausentes: Si tu periodo no lo ves por más de 38 días o si tus ciclos duran menos de 21 días de forma constante.
Sangrado entre periodos: Manchar cuando no te toca la menstruación es una señal para acudir a consulta.
Cambios de humor extremos: Si la tristeza o la ansiedad antes de la menstruación afectan tus relaciones o tu capacidad de funcionar.

Consejos para un ciclo saludable
Lleva un registro: Anota no solo el día que llega, sino también cómo te sientes y qué tan fuerte es el flujo. Para esto ayúdate con la tecnología, actualmente hay muchas aplicaciones para tu teléfono que te pueden ayudar.
Higiene consciente: Usa productos que respeten tu pH y evita duchas vaginales; tu cuerpo se limpia por sí solo.
Atención al descanso: Tu cuerpo consume mucha energía durante el ciclo; dale el sueño que necesita.
Conocer tu ciclo menstrual es primordial para mantener tu salud óptima. Si sientes que algo “no va bien”, confía en tu intuición y agenda tu cita. Como ginecólogo, estoy aquí para escucharte y encontrar soluciones, nunca para minimizar lo que sientes.
Llevar un control anual y prestar atención a estas señales de alerta es la mejor forma de cuidar de ti. ¡Tu bienestar siempre es lo primero!




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